Curmi, destaca cómo la empresa que colabora con artistas de trayectoria consolidada como Miriam Isasi o Casto Solano, traduciendo sus conceptos en estructuras físicas gracias a su experiencia en el curvado de metal.

Obras de Miriam Isasi decorarán de forma permanente Vitoria, en un proyecto de reforma urbanística con un enfoque de activismo ecológico

EL CORREO: Raúl Canales. Viernes, 2 de enero 2026

Tantaka es el nombre en euskera de la obra realizada por Miriam Isasi que decorará de forma permanente la calle Los Herrán de Vitoria. Gota a gota sería su traducción al castellano, una perfecta llamada de atención desde el arte a la necesidad de cuidar de un recurso cada vez más escaso, pero también una buena definición de lo que ha sido la carrera de esta artista multidisciplinar, alavesa de nacimiento pero mirandesa de adopción y corazón.

Isasi se ha ido forjando con los años su propio estilo pero sin perder la versatilidad y la frescura que siempre han sido parte de sus señas de identidad. Desde aquel primer trabajo expuesto en el Artium cuando todavía era estudiante de Bellas Artes han pasado más de dos décadas en las que su obra ha estado en constante evolución.

Para poder vivir de su enorme talento tuvo que hacer las maletas. «En ciudades como Miranda es complicado abrirse paso porque hay muchas personas haciendo cosas interesantes pero carecemos de un tejido artístico y de un circuito de salas para exponer o darte a conocer. Tampoco se fomentan concursos para atraer artistas ni se destinan partidas municipales para este tipo de iniciativas», explica.

Vitoria, Bilbao o Tenerife han sido algunos de sus destinos de residencia, aunque en el camino ha transitado por decenas de lugares que le han abierto nuevos mundos, participando de diferentes programas en Cuba, Austria, Francia o México. Todo ese bagaje se plasma en su obra, en la que toca varios palos, pero con la escultura siempre en un lugar protagonista. Eso sí, entendida «como un concepto extendido en el que me interesa mucho como se relaciona el objeto con el espacio», asegura Isasi, que tiene en la naturaleza su principal musa.

Durante mucho tiempo fue la Memoria Histórica su fuente de inspiración más recurrente, pero ahora su cabeza y sus manos evocan casi siempre temáticas medioambientales, con un prisma no solo estético sino también activista.

La vena artística no brota sola. Isasi es de las que cuando se embarca en un proyecto, se mete de lleno. A la fase creativa le antecede una teórica. Así han surgido algunas de sus obras más recientes como la centrada en el parque de Izki, en el que habita la mayor colonia de pájaros carpinteros de la península, o la muestra que expondrá en enero en Bilbao, en la que recreará en esculturas el peligroso viaje que recorren los salmones remontando ríos para reproducirse. Para dar forma a cada pieza, ha calculado milimétricamente la parábola que debería hacer en cada salto un ejemplar en el Bidasoa.

Dentro de sus múltiples vertientes como artista, cuando le propusieron formar parte de un proyecto en Vitoria que combina una reforma urbanística con un cambio de look artístico, no lo dudó. Desde hace unos días, la avenida Los Herrán cuenta con tres esculturas realizadas por Isasi e Irantzu Lekue. «Todo el que expone, se expone», remarca, consciente de que una obra a pie de calle siempre genera diferentes opiniones. «Con el tiempo aprendes a tener más seguridad en ti misma y a que los comentarios externos te sirvan para mejorar y perfeccionarte, pero que no te influyan tanto como para condicionarte», explica. En Tenerife, lugar en el que reside y en el que es profesora de Universidad, «es bastante habitual que los artistas tengan obras en las calles, aunque en esta zona es menos frecuente. Es un paso más en mi carrera».

Para estos trabajos ha contado con la colaboración de Curmi, empresa mirandesa especializada en el curvado de perfiles y que ya ha trabajado con otros artistas como Casto Solano, cuyos trabajos están expuestos en las calles de Seattle, y autor de obras icónicas de Vitoria como ‘El torero’ de la calle Dato.

Trayectoria artística de Miriam Isasi

Miriam Isasi Arce (Vitoria-Gasteiz, 1981) es una artista visual e investigadora, doctora cum laude en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la UNAM de México. Su práctica combina instalación, vídeo y acción, desarrollando proyectos site-specific donde el proceso y la experiencia son tan relevantes como la obra final.

Formación y reconocimientos
Licenciada en Bellas Artes (especialidad Escultura) por la UPV/EHU, con estancia en la Accademia di Belle Arti de Bolonia.

Ha cursado seminarios con figuras como Muntadas, Francesc Torres o Valcárcel Medina.

En 2016 fue becada por la Real Academia de España en Roma, donde desarrolló un proyecto escultórico expuesto posteriormente en la Real Academia de San Fernando de Madrid.

Su obra forma parte de la Colección ARTIUM de Vitoria, donde se encuentra la instalación No existe el delito en los procesos naturales.

Líneas de trabajo
Isasi explora la ironía, lo absurdo y la ambigüedad de lo cotidiano, cuestionando estructuras de poder y la resistencia como concepto. Sus proyectos destacados incluyen:

Monumento (In)Material: investigación sobre la memoria de los bandos de resistencia durante la Guerra Civil española, publicado como libro en 2024.

Energía robada (2011): acción que demostraba la posibilidad de subsistir con baterías tomadas de instituciones públicas y privadas.

Resina, brea y glicerina: proyecto sobre la identidad del paisaje, expuesto en Azkuna Zentroa (Bilbao).

Quercus – Destilar un bosque, rodar agallas: instalación y videodanza que combina investigación natural y corporal.

Actividad reciente
En 2025 participó en Trashumantes Araba, un programa de arte contemporáneo itinerante por Álava. Sigue desarrollando proyectos que vinculan experimentación, territorio y memoria, manteniendo una presencia activa en centros como ARTIUM, Tabakalera o BilbaoArte.